miércoles, 19 de junio de 2013

Amanecer

Hoy nacerán rojos los amaneceres,
para trepar por espaldas somnolientas,
mi cama es velo de tus noches
y tu casa, lecho de mis tormentas.

Para mañana no quedará nada,
ni luces que alumbren los sueños,
ni besos que trepen por tu espalda,
ni noches que necesiten techos,
ni manos que pidan por los dedos,
ni dedos que enamoren por la mirada.

Pero hoy aún quedan amores,
que gritan en silencio su agonía,
que sueñan con ver amaneceres
y alargar la llegada del nuevo día.

P.J.V.C

Esta tarde...

Esta tarde cantan ruiseñores,
esta tarde se esconden las montañas,
esta tarde se ríen los solteros
y lloran las casadas.

Esta tarde se tuercen los caminos,
esta tarde desmienten las verdades,
esta tarde duermen los valientes
y lloran los cobardes.

Esta tarde busco tu sonrisa,
esta tarde entro en la mezquita,
esta tarde voy rápido y sin prisa,
y me emborracha el agua bendita.

Esta tarde crujen los armarios,
esta tarde se rompen las botellas,
esta tarde se tuercen los rosarios
y se rompen las banderas.

Esta tarde me pide un "buenos días",
esta tarde perdemos la cordura,
esta tarde buscamos las salidas
y encontramos la penumbra.

Esta tarde empobrecen los ricos,
esta tarde amanece mas tamprano,
esta tarde pasa de padre a hijos

y este poema muere en vano.

Quise...

Quise morir estando muerto,
y dormir en mares de locura,
quise hacer glaciares en desiertos
y hacerme enemigo de la cordura.

Quise andar por caminos transparentes,
y morir colgado de la aurora,
quise vivir perdiendo facultades
y muriendo por tu boca.

Quise ser trozos de aire,
y así,
aquí y allí,
poder rozarte.

Quise ser verso de poeta,
y así,
con tinta invisible,

poder nombrarte.

Nana del sol y la luna


Y ahora solo queda esperar
a que el sol acaricie la noche,
a que la luna acaricie mis días,
pero mientras tanto canto al viento,
y le digo que hoy me eleve,
que me deje volar con mis sueños,
sueños con los que antes tú dormías.

Y la luna llegó al infierno,
y allí me encontré con ella,
cantamos bajo el manto de las estrellas,
y al rato sonaron campanas
que anunciaban el nuevo día,
y día tras día bailamos
al son de la música que tú no querías.

Y el sol también bajó al infierno
para dejar vuestro mundo sin luz,
y para bailar con la luna,
que atenta esperaba el momento,
para dejar de usar la cordura
y bailar hasta que salga la luna,
y dejar vuestro oscuro mundo a oscuras.